lunes, 27 de febrero de 2012

Concierto de Aranjuez

Composición magistral escrita por el español Rodrigo Joaquin en el año 1939. Llegué a esta obra maestra de chico, viendo "Caloi en su tinta" bajo el ala del gran Danon. Una pintoresca animación narraba la historia de un cuervo entristecido enjaulado dentro de un castillo, logra su libertad y se convierte en pavo real. Quizás la música de dicho corto sea otra, quizás el relato mismo sea distinto, pero al escuchar esta pieza mi mente evoca aquellas coloridas imágenes.
Años más tarde me adentré en la arena del jazz, paralizado por los delicados movimientos con lo que estos gladiadores baten sus armas de cuerda, acero y cobre. Técnica impecable, almas inmensas, mentes intrínsecas,  trazan en el aire las más finas y dulces melodías. Con cada reproducción me encuentro atónito, perdido en los infinitos laberintos que estos titanes traman nota a nota, golpe a golpe, silencio a silencio.
Jim Hall, Paul Desmond, Chet Baker, Ron Carter, Bob James. Legendarios luchadores del espíritu colisionan haciendo vibrar al aire y a todo aquel envuelto en él. Reproducen la delicadeza y ternura de la caricia más suave. Estremecen los sentidos y la piel. Simpleza, y una profundidad inconcebible hasta por las mentes musicales más educadas.
Fue hace pocos días en Capilla del Monte, me encontraba en el patio de un hostel escribiendo en mi cuaderno cuando escuché distante y autóctona, una flauta interpretando la introducción del Concierto. Desde aquel momento ansié llegar a casa para poder sentarme como un ciego frente al equipo y embarcarme en lo que es, sin duda alguna, la jornada musical más hermosa jamás escrita. 
Hoy comparto con ustedes este océano en que mis ojos se ahogan con cada reproducción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario