Comenzó por una figura anatómica contorneada por el fino trazo del grafito. Luego vinieron los colores, su afro. Una mujer blanca con afro psicodelico compuesto por los colores primarios; amarillo, rojo, azul. Su cuello mostraba marcas cual Jesús resucitado, pero no. Esta noche rosas brotaban de sus cabelleras enmarañadas, y esa sonrisa pícara, esa mueca de placer, desafiante, esperando el próximo trazo del artista. Entonces vinieron los pájaros de la franja azul, tan improvisados como inesperados, buscando el dulce néctar de la identidad. Pájaros que dependiendo su luz pueden ser peces, o por qué no flores aladas? Y esa mueca, infinita e impoluta, que sin ojos busca su lugar en este mundo.
Lo encuentre o no,

Me diste una hermosa sorpresa! siempre me gusta escuchar los comentarios y pensamientos de lo que pinte o estoy pintando, y me deleito con las diferentes interpretaciones. Gracias y ya lo comparto!.
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