domingo, 24 de junio de 2012

Don de fluir


El fluir desde marzos equidistantes,
infectos de eternidad,
de ecos sin crepúsculo.
Y tu fluir, tu alegoría divina, tu metáfora inmarcesible.
Una esquirla brillante de tu eterno beso frío,
dotado de paisaje,
mi sintaxis horizontal.
Y yo, te porto y tiemblo.
Te conjuro en pasos, en besos, en vasos.
Ávida de todas tus mañanas con noches repentinas:
Me habrás iniciado en esto de no saber mas nada.
Ni libros, ni teorías en la mente,
de la mente o de los mismos libros, y sus prosas.
Huyes de los hábitos, del tiempo.
 Sonrisas sin momento, ni pasajes bíblicos.
A veces querré escucharte hablar de amor,
hablar de nada.
A veces no hablaremos con palabras.
Y todo sobre el mundo de los brazos.

-Flavia Calise.

No hay comentarios:

Publicar un comentario