Salir el día más frío del año para pasar la noche junto al calorcito humano que tanto buscamos. Cenar una pizza rellena con muzzarela (de la buena). Abrir una cerveza helada en un living cálido justo antes de terminar la última porción. Alzar la temperatura del brebaje con nuestro calor. Ver un recital de casi dos horas de 4 a 6 de la mañana. Acostarme adolorido y espasmódico ahogado en cansancio. Levantarme tarde, tostadas - café, milanesas de pollo - papas fritas - té, cigarrillos - mate.
Todo a partir de una sabia (muy sabia) decisión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario